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 Antonio de Oliveira Salazar (Biografía)

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MensajeTema: Antonio de Oliveira Salazar (Biografía)   Jue Mayo 14, 2009 2:37 am

António de Oliveira Salazar (Vimieiro, Santa Comba Dão, Portugal, 28 de abril de 1889 - Lisboa, Portugal, 27 de julio de 1970), dictador portugués, profesor universitario, estadista y político. Ministro de Finanzas entre 1928 y 1932, entre este año y 1968 dirige los destinos del país como presidente del Consejo. En 1951, tras la muerte del mariscal Carmona, ejerce también interinamente el cargo de Presidente de la República.

La figura de Salazar ganó una votación popular para elegir a los "grandes portugueses" promovida por el canal Radio y Televisión de Portugal (RTP).




Fue seminarista en Viseu; en aquél tiempo era conocido despectivamente como "el hijo de Manholas". Dándose cuenta de su falta de vocación se mudó a Coímbra para estudiar Derecho (1910). En 1914 obtiene el título de bachiller en Derecho y en 1916 asistente de Ciencias Económicas. Asumió la regencia de la cátedra de Economía Política y Finanzas en 1917 por invitación del profesor José Alberto dos Reis, antes de doctorarse en 1918.

Durante este período en Coímbra materializa su inclinación por la política en el Centro Académico de la Democracia Cristiana, donde hace amigos (Mário de Figueiredo, José Nosolini, los hermanos Dinis da Fonseca, Manuel Cerejeira y su hermano Júlio, Juvenal de Araújo, Bissaia Barreto); algunos de ellos colaborarían más tarde en sus gobiernos. Combate el anticlericalismo de la I República a través de artículos de opinión que escribe para periódicos católicos. Acompaña a Cerejeira en palestras y debates. Estudia a Maurras, Le Play y las encíclicas de León XIII y va así consolidando su pensamiento y explicitándolo en sus artículos.

Sus opiniones y contactos en el Centro Académico de la Democracia Cristiana le llevarán en 1921 a presentarse como diputado al Parlamento por Guimarães. Tras ser elegido, y sin encontrar en ello motivación alguna, regresó a la Universidad pasados dos días. Se mantiene ahí hasta 1926, escribiendo y dando conferencias.

Con la crisis económica y la agitación política de la I República (que se prolongó incluso después del 28 de mayo), la Dictadura Militar llama a Salazar en junio de 1926 para la cartera de Finanzas. Pasados trece días renuncia al cargo y vuelve a Coímbra por no habérsele satisfecho las condiciones que consideraba indispensables para su ejercicio.

En 1928, tras la elección de Carmona y en vista del fracaso de su antecesor en conseguir un abultado préstamo externo con vistas al equilibrio de las cuentas públicas vuelve a asumir la cartera. Exigió control sobre los gastos e ingresos de todos los ministerios. Satisfecha la exigencia, impuso una fuerte austeridad y riguroso control de las cuentas, consiguiendo un superávit en las finanzas públicas tras el ejercicio económico de 1928-29.

En la prensa, especialmente la que le era favorable, Salazar sería muchas veces retratado como salvador de la patria. Su creciente prestigio, la propaganda, su habilidad política en la manipulación de las corrientes de la derecha republicana, de los monárquicos y de los católicos consolidaban su poder. El Presidente de la República le consultaba en cada remodelación ministerial. Mientras la oposición democrática se desvanecía en sucesivas revueltas sin éxito, se procuraba dar rumbo a la Revolución Nacional impuesta por la dictadura. Salazar, rechazando el regreso al parlamentarismo de la I República, proporciona la solución: crea la Unión Nacional, movimiento nacional (en la práctica un partido único) aglutinador de todos cuantos quisieran "servir a la patria".

En 1932 se publica el proyecto de una nueva Constitución y Carmona llama a Salazar para formar gobierno.

El Generalísimo Francisco Franco opinaría de el:

"El hombre de Estado más completo, el más digno de respeto que he conocido es Salazar. Lo considero una personalidad extraordinaria por su inteligencia, su sentido político, su humanidad. Su único defecto es probablemente la modestia".

Con la Constitución de 1933, Oliveira Salazar instituyó y consolidó el Estado Novo, un régimen nacionalista corporativo con amplios poderes conferidos al ejecutivo en el control del Estado. La cuestión del tipo de régimen (monarquía o república) es sutilmente dejada de lado mientras los cargos de poder eran distribuidos entre las dos corrientes. El régimen adopta una forma muy moderada de fascismo (menos violenta y menos belicista que el original italiano, lo que lleva a algunos estudiosos a no considerar siquiera correcto el uso del término "fascismo" a este contexto político) y afirma los valores nacionales y su defensa sacrificando la libertad individual en beneficio de lo que éste consideraba el interés superior de la nación.

Salazar defendía la estabilidad de la vida nacional y temía que la turbulenta situación de España pudiese afectar a Portugal. Se intensifica la censura y la acción de la policía política PIDE, Policía Internacional y de Defensa del Estado). Portugal proporciona al bando sublevado un importante apoyo logístico, permitiendo la comunicación entre los ejércitos sublevados del norte y del sur, repatriando por ejemplo a refugiados republicanos y aportando una, por lo demás modesta, cantidad de hombres ("os Viriatos") y armamento.

Salazar alimentó él mismo el mito de su "ideal monarquista" al inicio de su gobierno con el fin de obtener el apoyo del sector integrista portugués para el estado novo. Pero esto no pasó de ser un juego político del mismo Salazar.

Su antimonarquismo ya se había demostrado durante su militancia en el Centro católico, cuando en un congreso en 1922 llamó al centro a aceptar la república sin pensamientos reservados, es decir, aceptar la nueva forma del estado y renunciar a una restauración monárquica. Esto provocó la partida de varios católicos monárquicos del centro.

Tras la derrota de la monarquía del norte un centenar de oficiales fueron expulsados del ejército portugués, pero el gobierno de Antonio María da Silva propuso su restitución. Esto se paralizaría con el golpe de estado que dio origen a la Ditadura Nacional. Salazar diría en un discurso en 1928 que el debate acerca de la forma del estado (monarquía o república) era la última de las prioridades del país. En 1930 el teniente coronel Adriano Strecht de Vasconcelos entrega al presidente de la república Óscar Carmona un documento titulado A Situação Jurídica dos militares afastados do serviço do Exército em 1919 (en español La situación de los militares apartados del servicio militar en 1919) donde pedía justicia para los afectados. Salazar lo rechazó, impidiendo la restitución de los ex oficiales monárquicos en el ejército.

Tras la muerte de Manuel II en 1932, Salazar empezó la destrucción total del mito de la monarquía, cuando su gobierno se adueña de las antiguas propiedades de la dinastía de Braganza creando la Fundação da Casa de Bragança (Fundación Casa de Braganza).

En 1951 Salazar dio un discurso en el congreso del partido único de la dictadura, Unión Nacional, en el que dejaba en claro su desprecio por la monarquía, destruyendo las esperanzas sobre una posibilidad de restauración.

La cuestión de la indemnización de la Iglesia Católica por la nacionalización de sus bienes durante la I República es descartada por Salazar. A pesar de su acción en el Centro Católico y de ser él mismo profundamente católico, la separación de poderes entre el Estado y la Iglesia es un propósito firme del salazarismo. La definición de las relaciones entre el Estado portugués y la Iglesia Católica se oficializaría en 1940 por medio de un concordato.

Oliveira Salazar asume la cartera de Asuntos Exteriores desde la Guerra Civil Española. Con la II Guerra Mundial el propósito del gobierno de Salazar es mantener la neutralidad. Próximo ideológicamente al Eje, el régimen portugués se escuda en eso y también en la alianza con Inglaterra para mantener una política de neutralidad. Ésta se asentaba en un esfuerzo de no afrentar a ninguno de los dos bandos beligerantes.

Primeramente, una intensa actividad diplomática hacia Franco intenta evitar que España se alíe a Alemania e Italia (en el previsible caso de que los países del Eje con España verían la ocupación de Portugal como medio de controlar el Atlántico y cerrar el Mediterráneo, lo que desviaría el centro de gravedad de la guerra hacia la Península Ibérica).

Con España fuera de la guerra, la estrategia de neutralidad es un imperativo de la diplomacia con el propósito de no provocar la hostilidad en los beligerantes y Salazar no toleró desvíos de los diplomáticos que arriesgaran su política externa. Cuando el cónsul portugués en Burdeos, Aristides de Sousa Mendes concedió una gran cantidad de visados a judíos en fuga de los nazis, ignorando las instrucciones del Ministerio de Asuntos Exteriores, Salazar fue implacable con él y lo destituyó.

Salazar dio instrucciones explícitas a sus embajadores para que limitasen la concesión de visados a personas que pretendían huir de Francia cuando ésta fue invadida por Alemania. En el verano de 1940, miles de personas en fuga, muchas de ellas judíos que temían por su vida en caso de caer en manos de los nazis, se dirigen a las embajadas y consulados portugueses en Francia, suplicando por el derecho a un visado de entrada al país. En contra de las instrucciones de Salazar, Aristides de Sousa Mendes, a la sazón cónsul portugués en Burdeos, concedió gran cantidad de dichos visados, salvando con ello a miles de personas del Holocausto. Salazar destituiría a Aristides, le retiraría los derechos a la totalidad de sus pensiones y lo marginaría de la vida pública. Así las cosas, el ex cónsul acabaría pasando los últimos años de su vida en Portugal, viviendo en la miseria. Sin embargo, finalizada la guerra, Salazar se congratuló públicamente de que su país hubiese actuado para salvar a tantas personas de los horrores del Holocausto. A pesar de ello, la figura de Aristides de Sousa Mendes, fallecido en 1954, no sería rehabilitada hasta algunos años después de la revolución de los claveles, ya en los años 80, más de una década después de la muerte de Salazar.

De forma no muy diferente actuaría Salazar con el embajador de Portugal en Londres por haber manifestado públicamente una posición anglófila.

En 1943 los Aliados intentan utilizar las Azores como base de apoyo. El gobierno de Portugal cedió a la presión aliada. Salazar negoció como contrapartida el suministro de armamento, temiendo un posible ataque de una Alemania debilitada pero aún fuerte, además de la garantía de que su colonia en Timor sería restituida una vez acabada la contienda mundial.

Con los canales diplomáticos y comerciales abiertos con ambos bandos beligerantes, la balanza comercial portuguesa mantuvo saldo positivo durante buena parte del conflicto.

Defensor de una política colonialista, que veía a Portugal aún como un imperio ultramarino, Salazar apostó por la guerra colonial cuando los movimientos independentistas pretendieron escindirse de Portugal. Esta política fue rechazada por la mayoría de los países, máxime en un contexto de independencia colonial, por lo que Portugal se vio obligada a realizar una política de aislacionismo internacional bajo el lema "Orgullosamente solos". Esto condenaría al país a un menor avance cultural y económico.

El autoritarismo de Salazar le llevó a tomar una posición contraria al sindicalismo libre, algo común a la gran mayoría de las dictaduras. Esta postura, que debilitaba las demandas del movimiento obrero, fue contestada por una parte de la población, que se rebeló. Las fuerzas de seguridad reprimieron duramente dichas protestas públicas, siendo habitual que la GNR (Guardia Nacional Republicana) causara muchos heridos y muertos. Una de aquellas víctimas sería la joven Catarina Eufémia, que se convertiría en la personificación de la resistencia antisalazarista.

Impedido por un accidente doméstico incapacitante (un hematoma cerebral), fue apartado del gobierno en 1968, siendo sustituido por Marcelo Caetano. Hasta fallecer en 1970 quienes lidiaban diariamente con él le hacían creer que todavía gobernaba el país, incluso después de haber asumido el gobierno Marcelo Caetano.

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MensajeTema: Re: Antonio de Oliveira Salazar (Biografía)   Jue Mayo 14, 2009 2:41 am

De Oliveira Salazar con el Caudillo Francisco Franco

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